Temas
-Aplicaciones de la razón áurea.
La geometría es una de las áreas matemáticas más
empleadas en la actualidad.
Existen tres números de gran importancia en las matemáticas y que nombramos con una letra. Estos números son:
·
El
número designado con la letra griega
= 3,14159....(Pi) que relaciona la longitud
de la circunferencia con su diámetro ( Longitud = 2.
.radio=
.diámetro).
·
El
número e = 2´71828......, inicial del apellido
de su descubridor Leonhard Euler (matemático suizo del siglo XVIII) que aparece
como límite de la sucesión de término general .
·
El
número designado con letra griega
= 1,61803... (Fi), llamado número de oro y
que es la inicial del nombre del escultor griego Fidias que lo tuvo presente en
sus obras.
Los tres números tienen infinitas cifras decimales y no
son periódicos (sus cifras decimales no se repiten periódicamente). A estos
números se les llama irracionales
Desde el tiempo de los egipcios, muchas veces
las construcciones fueron creadas con base en relaciones geométricas que los
científicos de aquella época fueron capaces de idear y desarrollar.
Uno de los grandes hallazgos de esa época es el
denominado número de oro o número áureo (golden number en inglés). Desde su
determinación, han aparecido de este número muchas demostraciones
A continuación abordaremos la concepción natural
de perfección en la belleza de la naturaleza y su relación con el número áureo.
También veremos las realizaciones de esta proporción que pueden observarse en
diversos campos de la ciencia.
Razón Áurea
La razón áurea, también llamada razón dorada, número
de oro, o divina proporción, es un concepto matemático que ha interesado y
entusiasmado a personas de áreas tan diversas como la biología, por un lado, y
la arquitectura y la pintura, por otro.
Pitágoras en el siglo VI a. C. observó que toda
armonía dependía de una proporción, de una relación numérica: “Todo está
ordenado de acuerdo a números” La palabra cosmos, a él atribuida, significa
“orden”. El concepto de proporción, es en lógica como en estética, uno de los
más importantes y más difíciles de definir con precisión.
Llamamos proporción a la igualdad de dos
razones, definiendo la razón como el cociente entre dos números enteros.
Llamamos rectángulo al cuadrilátero que tiene
sus lados opuestos congruentes, y sus ángulos interiores rectos. Si nos
encontramos frente a dos rectángulos de tamaño diferente, la manera de
distinguir uno de otro es por la razón entre el lado mayor y el lado menor.
Según Euclides en su Libro VI de los Elementos de Geometría,
escrito hace aproximadamente 2300 años:
“Decimos que una línea recta está dividida en razón
media y extrema cuando toda la línea es al segmento más grande lo que el
segmento más grande es al más pequeño”.
Dicho de otra manera, la recta de longitud a + b
está dividida en razón media y extrema en dos segmentos de longitudes a y b si
a + b / a = a / b. Se puede demuestra que en este caso a b = φ y que φ = ( 1 +
√ 5 ) / 2 = 1.61803398 . . .
La razón aurea es un número muy atractivo que está
relacionado con varios objetos matemáticos, como los números de Fibonacci y
algunas construcciones geométricas. Una de ellas es el rectángulo dorado: aquél
cuyos lados están en razón φ a 1, es decir, si a y b son las longitudes de los
lados del rectángulo y a es mayor que b, entonces a/b = φ.
La sorprendente belleza de un número irracional.
El número áureo pertenece al conjunto del número
irracional, esto es, aquellos que no pueden expresarse como cociente de dos
número enteros. Por ejemplo, la raíz cuadrada de dos es irracional -un
descubrimiento que incomodó de tal modo a los pitagóricos que lo ocultaron al
mundo-. En nuestro caso, el número áureo lo podemos computar con una
calculadora si seguimos estas sencillas instrucciones: primero, calculamos la
raíz cuadrada de 5; luego sumamos 1 al resultado y el total lo dividimos por 2.
Si sabemos programar un ordenador, podemos intentar batir el récord del mayor
número de decimales calculados: en el año 2000 y con menos de 3 horas de
computación, se encontraron los primeros 1.500 millones de cifras decimales.
De Φ derivan otros patrones de la naturaleza como el ángulo áureo que resulta de representar la proporción aurea en un círculo de este modo Φ describe el orden de las hojas de una palmera, de las escamas de una piña de las semillas en un girasol, la distribución de las hojas alrededor del tallo, entre otros fenómenos. Por otra parte el matemático Leonardo de Pisa conocido como Fibonacci estableció la siguiente sucesión de números: 1, 1, 2, 3, 8, 13, 21, 34, 55, 89,… La sucesión de Fibonacci es muy simple, en ella cada término es la suma de los dos anteriores. Si en esta sucesión dividimos el segundo término por su antecesor y el tercer termino por su antecesor y así sucesivamente, observaremos que el resultado de estas divisiones se acerca cada vez más al número de oro 1.168…). Es así como se demuestra que el límite de estos cocientes cuando la sucesión de Fibonacci tiende a infinito es el número de oro.
1/1=1
2/1=2
3/2=1.5
5/3=1.666
8/5=1.6
13/8=1.625
21/13=1.615
34/21=1.619
55/34=1.617
89/55=1,618 …
Entre la infinidad de aproximaciones de φ, como
son 1.61803 y 1.61813 o simplemente 1.618, sólo φ, con su expansión decimal
infinita, se distingue por sus notables propiedades matemáticas.
Esta sucesión está presente, en la reproducción de los conejos, en la reproducción de las abejas, en los brotes de infinidad de plantas, así como en muchos fenómenos más de la naturaleza. Otra fenómeno importante donde se encuentra el número dorado es la espiral logarítmica, la cual se genera al de dividir un rectángulo áureo (rectángulo con las proporciones del número Φ) en otros rectángulos dorados de manera infinitamente, en los cuales se forma dicha espiral. Esta espiral se manifiesta en la disposición de las semillas en numerosas flores y frutos, en la orejas del ser humano, en las conchas de moluscos y caracoles, y en escala mucho mayor en los brazos en espiral de las galaxias.
Por ejemplo en los anillos de Cassini del planeta
Saturno podemos encontrar la relación Phi, que se muestra a continuación.
La serie de Fibonacci es uno de los conjuntos de
números que aparecen muy frecuentemente dentro de la naturaleza. Por ejemplo,
el número de pétalos de muchísimas flores es un número de la serie. En
crecimiento de plantas, el número de ramas que se van obteniendo a medida que
el árbol crece es usualmente un número perteneciente a la serie 6. Otro ejemplo
típico es el cono de pino (o piña de pino). Un cono de pino se puede pensar
como un conjunto de espirales que se van retorciendo hasta llegar a unirse en
un punto que es el que se une al tallo. Hay ocho espirales en la dirección de
las manecillas del reloj, mientras que hay 13 que se acercan más rápidamente a
la punta en contra de las manecillas del reloj (situación muy similar se puede
observar en una piña o en el girasol o en la coliflor). La frecuencia con la
que números pertenecientes a la serie de Fibonacci se manifiestan dentro de
muchos objetos o situaciones en la naturaleza parecen indicar que hay algo
intrínseco y óptimo que la naturaleza ha desarrollado
En las hojas de ciertas plantas, apreciamos también
esto, en una hoja de la planta, el número de hojas que hay entre una hoja y
otra que este justo perpendicularmente encima de la misma, este número de hojas
como el número de vueltas que da al tallo, está en la sucesión de Fibonacci.
En las semillas de las plantas, la semilla es
circular, si dividimos sus grados ( 360º)entre Phi, aproximadamente da 222,5º,
si ahora restamos 222,5º a los 360º de un círculo completo obtenemos 137,5º,
que es el ángulo de separación entre las raíces que nacen consecutivamente. Es
gracias a esto, de una manera natural, que no se amontonan unas sobre otras y
aprovechan mejor el terreno.
La concha del nautilius: la concha de este
caracol tiene una espiral, pero esa espiral es una espiral áurea, que se
obtiene de la siguiente forma: a través de un rectángulo áureo (el lado mayor
entre el menor es Phi) o un triángulo áureo (triángulo isósceles cuya
proporción entre un lado mayor y el menor, o el mayor entre uno menor es Phi)
que se explica con un rectángulo áureo.
De alguna forma el número Phi está en la
naturaleza porque la naturaleza asi lo pide, porque es la forma más elemental
de organizarse y crecer a partir de dos elementos.
En el vuelo de un halcón, supongamos que se
encuentra o está justo encima de su
presa. Si efectivamente esta
perpendicularmente encima, el halcón bajará haciendo una espiral áurea, y de
ese modo, baja lo más rápido posible manteniendo su vista siempre sobre la
presa.
Leonardo da Vinci
Hijo del notario italiano Piero da Vinci, fue
educado en la casa de su abuelo paterno hasta 1469, fecha en que viajó a
Florencia junto con su padre y comenzó a frecuentar el taller de Andrea del
Verrocchio. En 1472 aparece inscrito en la Compagnia di San Luca, de pintores
florentinos. Con su maestro, Verrocchio, adquiere el conocimiento de las
diferentes técnicas artísticas; junto a él se sabe que trabajó en la ejecución
del Bautismo de Cristo, actualmente conservado en la Galería de los Uffizi de
Florencia. A este primer decenio corresponden obras que se enmarcan dentro del
ámbito figurativo en el que se mueve Leonardo, con influencias de Verrocchio,
Lorenzo di Credi, Pollaiolo, o el joven Botticelli. De este momento, además de
numerosos dibujos, se conserva La Anunciación, en la Galería de los Uffizi; el
Retrato de Ginebra Benci, en la National Gallery de Washington; la Virgen de
Benois, en el Ermitage de Leningrado; La Virgen del clavel, de Munich; el San
Jerónimo, en la Pinacoteca Vaticana de Roma; y la Adoración de los Magos, en la
Galería de los Uffizi de Florencia, encargada en 1481 por los monjes de San
Donato en Scopeto y que quedó sin terminar debido a su viaje a Milán.
Leonardo da Vinci, en su cuadro de la Gioconda
utilizó rectángulos áureos para plasmar el rostro de Mona Lisa. Se pueden
localizar muchos detalles de su cara, observando por empezar, que la misma se
encuadra en un rectángulo áureo.
La construcción
del rostro de la Gioconda pintada por Leonardo de Vinci es similar a la
construcción de la espiral áurea del nautilo.
Pero Leonardo no solo las utilizó en la cara de
la Mona Lisa, también la utilizó en muchas otras obras reprentando la belleza
de la proporción áurea sobre el cuerpo humano. Unas proporciones armoniosas
para el cuerpo, que estudiaron antes los griegos y romanos, las plasmó en este
dibujo Leonardo da Vinci. Sirvió para ilustrar el libro La Divina Proporción de
Luca Pacioli.
En el siglo XV el monje Luca Pacioli, llamó “la
divina proporción” dando un porqué. De acuerdo a él, phi “tiene una
correspondencia con la santísima trinidad; es decir, así como hay una misma
sustancia entre tres personas, de igual modo una misma proporción se encontrará
siempre entre tres términos, y nunca de más o menos”.
Resulta que el cociente entre la altura del
hombre (lado del cuadrado) y la distancia del ombligo a la punta de la mano
(radio de la circunferencia) es el número áureo.
Muchos artistas de la actualidad aún siguen
escondiendo la curiosa proporción divina en muchos de sus cuadros, fotografía,
aunque no lo podamos ver a simple vista. Tal como es en el caso de
Cartier-Bresson en la que como vemos en la imagen, utiliza la espiral para dar
un efecto armonioso y enrevesado a su fotografía titulada "Blanco y
Negro".
También el pintor holandés Piet Mondrian,
fundador del neoplasticismo, (corriente artística que proponía despojar al arte
de todo elemento accesorio) utilizó la proporción áurea en la geometría de sus
obras.
Joaquín Torres García (pintor contemporáneo)
también utiliza la simetría del número áureo para representar muchas de sus
pinturas como la de "Construcción" y "Guavich":
Johannes Kepler (1571-1630), descubrió la
naturaleza elíptica de las órbitas de los planetas alrededor del sol, mencionó
también la “Divina Proporción", diciendo esto acerca de ella: "La
geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras; el otro,
la división de una línea entre el extremo y su proporcional. El primero lo
podemos comparar a una medida de oro; el segundo lo debemos denominar una joya
preciosa."
En la música
El compositor húngaro Bela Bartok y el francés
Olivier Messiaen utilizaron esta serie para determinar la duración de las notas
de algunas de sus obras.
El
compositor mexicano Silvestre Revueltas (1899-1945) utilizó también el número
áureo en su obra Alcancías, para organizar las partes (unidades formales).
También
encontramos las proporciones del rectángulo áureo y sus secciones en Nueva
York, en el Edificio de la O.N.U.
En la actualidad, la divina proporción se puede
ver en multitud de diseños. El más conocido y difundido es en el formato de la
mayoría de las tarjetas de crédito, asi como en los estadios de fútbol, tenis,
e inclusive si abres tu cartera, un billete tiene esta proporción.
A
lo largo de este tema hemos visto que artistas, ingenieros, fotógrafos,
arquitectos y diseñadores hacen uso de la razón áurea ya que se ha creído que
se puede para impartir armonía y estética a sus creaciones. Se piensa que los
productos que son diseñados con la Razón Áurea son más atractivos a la vista
del usuario, es por ello que los profesionales de estas áreas hagan uso de los
fundamentos y aplicaciones de este número. Sin embargo esto no aplica en todo
lo que nos rodea, no se sabe si solo es un mito, pero no cabe duda que sería difícil
quitar o desmentir una creencia de muchos años de antigüedad.
Encontrar
orden matemático en un universo de aparente belleza divina es realmente sorprendente,
pero no es una prueba de algún diseñador inteligente, pero comúnmente al ver
estos diseños en la naturaleza creemos en la existencia de alguien superior.
Los
apologistas y teólogos modernos afirman la existencia de un Dios.
¿Y
tú crees que sea cierto que la razón áurea da armonía?





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